martes, 8 de mayo de 2012

Despertarse con ganas de dormir.

Se la pasa dando vueltas enredado en las sábanas, con un corazón enjaulado que no quiere dejarlo salir -así se asegura que más de eso no va a sufrir-. Se despierta y otra vez vuelve a morir y estúpidamente espera ver el sol, en una habitación sin ventanas.

1 comentario:

  1. Leerlo e imaginármelo me daba sensación de ahogo, posta... No sé por qué pero lo asocié cuando uno duerme para no pensar y llega un momento en que das miles de vueltas y el cuerpo quizás ya no quiere dormir más pero tu mente si... mejor no sigo flasheandola...(PD:que bueno que me hicieras caso y resucitaras esto jaja)

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