martes, 20 de septiembre de 2011

Contrariedad

Le sonreímos a nuestro jefe, le damos una palmada en la espalda, aprobamos todo lo que dice, lo miramos con orgullo...
Y a la noche, soñamos que lo matamos y con el mayor sufrimiento posible.

1 comentario:

  1. Pobre tu jefe si pensás así! jajajaja A ver cuando publicás algo que re dejaste el blog, my father. Un abrazo!

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